Pintar pisos en Pamplona y empapelar la pared que lo cambia todo

Pintar pisos en Pamplona y empapelar la pared que lo cambia todo

Casi nadie empapela una casa entera. Lo normal es una pared con papel y el resto pintado, y ahí hay una decisión que se suele tomar tarde y mal: qué color acompaña a ese papel. Hacerlo con el papel delante, y no con una carta de colores en una tienda, cambia el resultado por completo.

✓ Recibido. Te respondemos con una primera orientación en cuanto lo miremos.

Por qué el papel y la pintura se deciden juntos

El papel pintado tiene muchos más colores de los que parece. Un estampado que se lee como verde y blanco lleva casi siempre tres o cuatro tonos secundarios (un beige del fondo, un gris en las sombras, algún trazo dorado) y son esos, no el color dominante, los que dan el tono correcto para las paredes de al lado. Elegir el color primero y el papel después es hacerlo al revés: obliga a que el papel encaje en una decisión ya tomada, y por eso tantas combinaciones quedan casi bien sin que se sepa explicar qué falla.

Y luego está el orden de los trabajos, que decide el acabado del encuentro entre las dos superficies. Se pinta primero y se empapela después, dejando que el papel monte ligeramente sobre la pintura seca en la esquina; al revés, la cinta de pintor tira del borde del papel al retirarla y deja el canto abierto. Es un detalle pequeño y es exactamente donde se mira una pared empapelada: en el encuentro con la de al lado, en el techo y en el rodapié.

Pintar pisos en Pamplona y empapelar la pared que lo cambia todo
  • Elección del color de las paredes con el papel real delante, no con una carta
  • Pintura plástica mate en paredes y techos, con el color que decidas
  • Papel colocado después de la pintura, para que el canto quede cerrado
  • Preparación previa: agujeros, grietas, plastecido y lijado antes del color
  • Protección de suelos y muebles, y desmontaje de enchufes e interruptores
  • Un solo equipo, un solo calendario y un solo presupuesto para las dos cosas

Cuándo conviene hacer las dos cosas a la vez

Los casos más habituales:

  • Entras a vivir en un piso y quieres pintarlo todo y empapelar una pared
  • Ya tienes elegido el papel y no sabes qué color poner en el resto
  • Vas a pintar de todas formas y te planteas si aprovechar para el papel
  • Quieres cambiar solo el salón o solo el dormitorio, sin tocar el resto
  • Reformas para alquilar y buscas un conjunto que no se quede anticuado
  • Has pintado y ahora el papel que te gustaba ya no pega con la pared

Cómo pintamos y empapelamos un piso en Pamplona

La secuencia importa más que la prisa: primero el color, y el papel después, sobre pintura ya seca. Al revés se abre el canto.

1

Ver el piso y el papel juntos

Se mira la muestra real en la propia habitación, a la luz que tiene esa casa. Un papel bajo los fluorescentes de una tienda y ese mismo papel en un salón orientado al norte no son el mismo papel.

2

Preparar antes de tocar color

Agujeros, grietas, rozas y desconchones se plastecen y se lijan. Es la parte que no se ve y la que decide si el color queda uniforme o con parcheado a contraluz.

3

Pintar techos y paredes

Techos primero, paredes después, con las manos que pida el color de partida. Un cambio de oscuro a claro casi nunca se resuelve en dos manos, y eso se dice antes.

4

Empapelar sobre la pintura seca

Con la pared pintada y curada se coloca el papel, dejando que monte lo justo en la esquina. Así el encuentro queda limpio y no hay bordes que levanten con el tiempo.

5

Rematar y montar

Se recorta a rodapié y techo, se vuelven a montar enchufes e interruptores sobre el papel ya colocado y se retira todo. La casa se entrega recogida, no lista para recoger.

Qué determina el precio de pintar y empapelar un piso

La superficie de pared, no la del piso

Una vivienda de 80 m² con muchos tabiques tiene bastante más pared que otra de 80 m² diáfana. Se mide lo que se pinta y se empapela.

De qué color se viene

Cubrir un tono oscuro, un rojo o un morado con un claro puede llevar una mano más y una imprimación. Es el factor que más sorprende en los presupuestos.

Si entran los techos

Es el trabajo más lento e incómodo de un piso y el que más protección exige. Dejarlos fuera baja el precio y se nota en el resultado, así que conviene decidirlo a conciencia.

Cuánto papel y de qué tipo

Una pared de papel liso y una con estampado grande que hay que casar no llevan el mismo tiempo ni el mismo desperdicio de rollo.

Pintura y papel pintado en Pamplona y comarca

Pintar y empapelar en un piso de segunda mano y en uno de obra nueva son dos conversaciones distintas. Aquí abajo, municipio a municipio.

Dudas frecuentes sobre pintar y poner papel pintado

Lo normal es que lo compres tú, y nos parece bien: el papel es una decisión de gusto y hay muchísimo donde elegir, entre tiendas de Pamplona y catálogos online. Lo que sí hacemos es decirte cuántos rollos necesitas antes de que compres, con los metros medidos y el desperdicio del estampado ya calculado. Es donde más se falla comprando por internet, y quedarse corto de un lote concreto significa esperar semanas o cambiar de tono.

Depende de tres cosas: los metros de pared, la altura del techo y el "rapport" del papel, que es cada cuánto se repite el dibujo. Un liso apenas desperdicia; uno con un motivo grande que hay que casar puede desperdiciar bastante en cada corte. Por eso damos el número después de medir y con la referencia del papel en la mano, y siempre con un margen de seguridad, porque conviene que sobre.

Sí, y es lo habitual. El orden importa más que la prisa: primero pintura, y el papel cuando la pared está seca de verdad. Lo que no compensa es apretar el calendario para ganar un día y arriesgarse a que el papel trabaje sobre pintura fresca, porque eso se paga con burbujas que aparecen cuando ya nos hemos ido.

Casi siempre uno de los tonos secundarios del propio papel, no el dominante. Si el papel es verde y blanco con trazos beige, el beige suele ser el color de las paredes de al lado. Y si dudas entre dos, la regla práctica es ir al más claro de los dos: en una habitación real, con muebles y textiles, todo tiende a verse más oscuro y más cargado de lo que parecía en la muestra.

No hace falta vaciarla, pero sí despejar. Los muebles se separan de las paredes y se cubren, y lo que se pueda sacar de la habitación mejora el ritmo y el resultado. En pisos habitados se trabaja por zonas para que siempre haya una parte de la casa utilizable, y se acuerda contigo en qué orden va cada habitación.

Sí. No hay mínimo de metros, y muchos de los trabajos que hacemos son exactamente eso: un dormitorio, un salón o un pasillo. Lo único que decimos por experiencia es que si el resto de la casa lleva años sin pintarse, la habitación recién hecha va a dejar en evidencia a las de al lado.

¿Pintas el piso y quieres una pared con papel?

Cuéntanos qué habitaciones entran y te damos un presupuesto con las dos cosas juntas.

✓ Recibido. Te respondemos con una primera orientación en cuanto lo miremos.